jueves, 2 de abril de 2009

la crisis

Antes de las elecciones, la crisis parecía haber llegado a Galicia con más fuerza que a ningún otro sitio. Los empresarios se declaraban a punto de tirarse desde las ventanas del edificio de García Barbón como antaño sus colegas de Wall Street. Pasados los comicios, y sin aparente relación con este hecho, nos encontramos con que hasta los más tocapelotas parecen ver una luz, Citroen ya no propondrá ninguna ERE, y hasta los mismos consumidores salen de sus agujeros para gastarse los cuartos que tienen a bien los empresarios concederles por los servicios prestados.

Eso sí, aquí en Vigo, el Pp continúa empeñado en mostrar su peor cara, la del político brutal, descarnado, que no se corta en asegurar que no desea viviendas de protección oficial, porque, si la gente no tiene dinero para adquirirlas, será mejor que por lo menos desee las del mercado sin control.

¿Para quién quiere las viviendas esta gente? ¿Para los especuladores del suelo a los que Figueroa va a convencer de que podrían ganar más dinero con sus planes? ¿Para los especuladores del compra-vende que nos llevaron a una espiral de precios hinchados artificialmente?

Los proyectos paralizados por el anterior gobierno gallego salen adelante, por mucho que moleste a los nuevos gobernantes, que tenían otros planes. Llegados al primer trimestre del año, los planes empiezan a frenar la caída en barrena del paro, ese fenómeno español íntimamente ligado al modelo productivo del Pp. Es curioso que la peor deuda de los ayuntamientos gallegos se ligue siempre a este partido, que critica lo que hacen los demás cuando ellos mismos no fueron capaces de arrancar ni una sola mejora. Más o menos, lo de siempre. Cuando uno ya se creía aquello de que habían terminado el trabajo, resulta que era mentira.

2 comentarios:

ana pastor dijo...

Por una vez no estoy de acuerdo contigo ningún empresaro gallego pensaría jamás tirarse de ningún sitio, antes mandarían a todos sus obreros que lo hicieran por el bien de la empresa, del pais y de sus familias.

Y seguro que algún pelota se apuntaría voluntario

pablo gonzalez dijo...

todo sea por crear empleo: si eliminas a los que sobran, después puedes contratar a más.