jueves, 13 de noviembre de 2008

inquietudes y alegrías

No seré yo quien no tranquilice al dejar de leer los sesudos análisis del Atlántico Diario sobre la imposibilidad de que el AVE llegue en 2012, pero tampoco puedo alegrame lo más mínimo de que un túnel que recorra casi dos quilómetros y medio por pleno casco urbano no cuente con un estudio de impacto ambiental.

Por otro lado, del mismo modo que me lamentaba de que los plenos del Concello de Vigo se vean interrumpidos por fascistas disfrazados de paletos, me alegro de que finalmente se encaminen sus justas reclamaciones, como, por ejemplo, que una instalación insalubre no puede estar a menos de dos quilómetros de las viviendas.

O de que la Consellería de Cultura haga algo de vez en cuando para salvaguardar el maltrecho patrimonio arqueológico que resta en determinadas poblaciones.

2 comentarios:

ana pastor dijo...

Que vicio meter todo al centro de la ciudad.Seguro que el AVE cuando entre en Vigo hace cinco os seis paradas.

Que locos estamos.

pablo gonzalez dijo...

pues si no hace parada en teis no se para que lo queremos.