viernes, 14 de noviembre de 2008

dos personajes

Hoy viene el Atlántico cargado de cachondos. El primero, un clásico desde aquello de "lo que más me duele es que, por desgracia, en Galicia, el 90% de los marineros han votado al PP" en plena catástrofe del Prestige. Julio Alonso, marinero, empresario y percebeiro, reciente afiliado al Pp y uno de los muchos males que nos trajo el chapapote. Como aquellos días, no estamos aún blindados contra él, pero sí mejor preparados para resistirlo. Después de tanto trasiego que pasó el hombre en aquellos tiempos tan malos y ahora apuntado al mismo partido que el Rajoy de la escopeta. Como dice él mismo "seis años después nadie se acuerda de los que tratamos de sacar esto adelante. (...). Es muy triste que (pasa al gallego) na nosa terra a moitos non se recoñezan as cousas. (...). Nós non nos sentimos valorados e menos polas autoridades que temos agora".

El segundo es igual de memorable. Un sacerdote cualquiera que protesta por el convenio Iglesia-Estado firmado por ambas partes. Soy muy respetuoso con los razonamientos explicativos sobre las bondades económicas de la Iglesia católica en España. Es bueno que la gente piense, aunque sea de una manera equivocada, porque demuestra cierta inquietud intelectual. El pretender obviar los enormes costes de una institución que se declara en rebeldía contra el Estado no parece lo más inteligente. Pero pretender mantener una iglesia millonaria en un país pobre, como hace el buen sacerdote, ya raya en el insulto. Por lo menos que nos dejen elegir a los obispos.

2 comentarios:

anxo vingador dijo...

ten cuidado: leer tanto atlántico de golpe es perjudicial para la salud

pablo gonzalez dijo...

tienes razón, creo que leo el atlántico más que sus redactores.