jueves, 6 de noviembre de 2008

o funicular do casco vello

200.000 cruceristas al año a 30 personas cada 10 minutos salen a 666,67 viajes. Más o menos casi dos viajes al día, debió de ser el razonamiento que hizo Olveira para su idea de terminar de cargarse el Berbés.

O eso, o pensó que 8 millones de euros para el casco Vello eran demasiado y hacía falta un megaproyecto de 5 millones, por lo menos.

O pensó que tenía que darse prisa para pisarle la idea a su lado oscuro.

O decidió que las inversiones de empresarios emprendedores en el Casco Vello no podían derrumbarse.

De momento, la cosa no está muy clara, puesto que hemos pasado de 900 personas cada hora, de cuatro meses de ejecución y funcionamiento a finales de este año o principios del que viene a 300 personas cada hora, doce meses de ejecución y finales del 2010. Eso sí, regalamos 30.000 euros a proyectos sólo por presentarse.

Por cierto, que también hemos pasado de expropiar cuatro casas a tres. Podrían explicar qué casas son, a quiénes se les han expropiado, cuánto costará la concesión del mantenimiento, porqué coño comparan un funicular con la obra de Vázquez y Chipperfield en Teruel, o con la de Lapeña y Torres.

Y, sobre todo, podría explicar de una vez qué tienen de malo las cuestas de Vigo. Su complejo de coruñés repipi recuerda el tufo de salvadores de patrias.

2 comentarios:

Anabel dijo...

En Coruña tb hay cuestas, mi hermano vivió dos años en El Castrillón y la subidita, poquito que envidiar a las nuestras.

pablo gonzalez dijo...

no, si cuestas hay en todas partes. Pero en otros sitios, como en Lisboa las consideran un motivo turístico.