miércoles, 29 de octubre de 2008

el barrio de coruxo

El artículo 140 de la Constitución Española dice que
La Constitución garantiza la autonomía de los municipios. Estos gozarán de personalidad jurídica plena. Su gobierno y administración corresponde a sus respectivos Ayuntamientos, integrados por los Alcaldes y los Concejales. Los Concejales serán elegidos por los vecinos del municipio mediante sufragio universal, igual, libre, directo y secreto, en la forma establecida por la ley. Los Alcaldes serán elegidos por los Concejales o por los vecinos. La ley regulará las condiciones en las que proceda el régimen del concejo abierto.

En Vigo nos gusta mucho la cosa tan española de dar la razón al que más grita, sobre todo cuando la tiene. Pero eso no debiera de impedir recordar que la Democracia es la victoria de las formas. Soto sí que lo pasó mal, con alborotos en los plenos llamándole de todo cada dos días. Eran otros tiempos, en los que la manifestación éra el único instrumento que tenía la población para hacerse oír. No es bueno olvidar que en una democracia ya implantada y regularizada no es bueno ni tiene nada de positivo eso de irrumpir el funcionamiento de una insititución democrática, cagarse en los muertos del alcalde y salir como un macarra de barrio. Los procedimientos democráticos han puesto a Caballero de alcalde y han demostrado que la solución al principal problema del barrio de Coruxo se mantiene en el Ministerio de Medio Ambiente y no en una imaginaria depuradora en Baiona. Y la expresión de "robocop" sólo revela una macarrada impropia de una persona que represente cualquier comunidad, aunque sólo fuera de vecinos y una templanza digna de mérito por parte del insultado.

Es curioso el silencio de la prensa para sancionar esta actuación, en contraste con otras situaciones parecidas. Igual de curioso que el énfasis puesto en facilitar el que se vuelvan a dar.

8 comentarios:

Ad astra per aspera dijo...

lo de este alcalde no tiene nombre. dios mío.

anxo vingador dijo...

que estos vecinos me expliquen lo que quieren, porque me da la impresión que a todo dicen no por decreto. A lo mejor esperaban que el alcalde se pusiese también a despotricar cual conversa de taberna. Y claro que falta mucha cultura democrática en este país. En Alemania o en Inglaterra puedes asistir en directo y sin previa cita a las sesiones parlamentarias a cambio de mantener silencio absoluto. Para protestar hay otras vias, y seguro que más eficaces.

Anabel dijo...

Por lo visto las otras vías no les dan "ningun" resultado , de ahí las quejas.
Es el único ayntamiento con lista negra "de sus vecinos".Normal no puede ser, por mucho que allí están TODOS nuestros representantes celebrando sesiones tan contentos.

anxo vingador dijo...

¿las han utilizado? ¿o hacen como la mayoría de los españoles, que se quejan, gritan y abuchean pero no presentan ni una sola reclamación por escrito ante los órganos correspondientes?

Jose dijo...

Yo creo que la manifectación pública es la mayor expresión de la democracia y que un presidente, senador, concejal o alcalde haya sido elegido democraticamente no significa que pueda hacer lo que le da la gana. Por eso, nuestra constitución también habla de un derecho encuadrado entre los "derechos fundamentales", que habla de la libertad de expresión.
Anxo Vingador, debes conocer a muchos españoles para hacer valer tu comentario.

Un saludo.

ana pastor dijo...

El debate que planteais me parece muy interesante, y a mi modo de ver en todos los comentarios teneís algo de razón.
Estadisticamente España es uno de los paises donde menos reclamaciones se hacen y en proporción a al "número de quejas que supuestamente llegan a las asociaciones" no reclama ni un 1% ¿por qué? ¿por desidia?, ¿por desconfianza?....Además dentro del territorio español, Galicia se lleva la palma en el número de "no votantes en las elecciones" de cualquier tipo.
Pero por contra protestamos en la calle, como un derecho real que tenemos todos y considero que las personas que además hacen reclamaciones, cumplen con sus obligaciones electorales e incluso jurídicas se merecen todo mi respecto.
Pero también es cierto que hay gente que pasa de todo y sale a la calle y cae en el insulto como forma de protesta y aquí no puedo estar de acuerdo. Vi como protestaba todo el mundo contra la peatonalización de Calvario, después vivi lo mismo en la plaza de la Independencia. Fui increpada alguna que otra vez por estar a favor de las peatonalizaciones. Y años después pude comprobar como esos mismos que protestaron ahora estaban encantados y algunos hacieno el agosto.
Por otro lado creo que un político tiene que asumir las criticas a su gestión, tiene que escuchar a los vecinos y es obligación suya estar a su servicio, le va en el cargo. Pero en el cargo de ciudadanos también está el cumplir con nuestras obligaciones.

Anónimo dijo...

la macarra de coruxo tiene bien merecido no entrar en el pleno. Si quiere libertad de expresion que se vaya al faro de vigo, ya vera como su problema no le importa a nadie.

el alcalde tendra muchos defectos, pero ser un maleducado no tiene excusa. Si no les reciben que presenten alegaciones al proyecto de la depuradora, que se vayan al juzgado o que convoquen una manifestacion legal, para que vayan 4 gatos. Interrumpir el funcionamiento de una institucion democratica es de FASCISTAS.

Y Caballero todo lo que hizo fue permitirle gritar como una becerra, mantener el tipo y ni siquiera presento una denuncia como hizo la Corina.

ya esta bien de "comisiones de afectados" que no se sabe de donde salen, que no aplauden lo que se hace bien y que se pasan todo el dia sin dejar trabajar.

anxo vingador dijo...

la libertad de expresión ha de ejercerse según unas normas, y estas no son entrar a saco en un pleno y ponerse a berrear. Hay, como dice Ana, manifestaciones, concentraciones... un montón de vías recogidas y reconocidas en cualquier democracia que no tienen nada que ver con el insulto y el desahogo (muy comprensible en algunos casos pero no la mejor solución)
Ah, y no conozco a tanta gente, pero sí una ley estadística que se llama extrapolación