Va Chaves y pide que el Parlamento Gallego condene al Gobierno de la nación por no declarar ganador de "Mira quien baila" a todos y cada uno de los vigueses que cogen el vitrasa; que garantice una salida de garaje para todos los ciudadanos de aquí, incluídos los que no tienen coche, porque esta ciudad crece muy deprisa; que nos incluyan en el listado de las diez ciudades más bonitas que empiezan por la letra "V", para ponernos a la altura de los referentes europeos, como Viena; y así todas las excentricidades que se le ocurren a este señor que ha descubierto que lo de hacer como si trabajara es de lo más excitante, que le cunde muchísimo y que Perly no va a ser para siempre la candidata.
Pues si pretende regresar a Vigo que se preocupe de cosas como Coia. El mayor barrio vigués, con más de cinco asociaciones de vecinos, con una historia complicada y un resultado impecable. Nunca falta quien se acuerde de aquellas peleas en la calle Marín, de aquellos tiempos en los que, como bien recuerdan sus vecinos, era "unha auténtica cidade dormitorio, (...) lugar de agrupamento para todos os inmigrantes (...) unha zona de altos edificios residenciais, cativas zonas verdes e marcada inexistencia de servizos de todo tipo". Qué tiempos aquellos, tan remotos que actualmente nos escandalizamos porque a la puerta de nuestra casa todavía se venda droga. Eso sí es un temazo y no los tostones del Chaves y sus "Psoe y Bng le niegan a Vigo el ...", que ya aburren hasta a los suyos.
"¡Que no quiero el lacón! ¡que no me insistáis que me pongo!"






